Al Carnaval del Uruguay…

Por allá en los ’60 o ’70, los Carnavales eran diferentes y sin duda la gente lo vivía de distinta manera.

No faltaba la serpentina, el papel picado, los máscaros sueltos, los carros alegóricos y tantas cosas, difícil de recodar, cuando además se trasladaban a los distintos barrios salteños.

Recordar lo que eran los altoparlantes y escuchar aquella letra, “al carnaval del Uruguay, Montevideo te hará gozar”, o aquello de “que de día falta agua, de noche falta luz”.

Carnavales que no volverán, como muchas cosas en la vida y donde los cambios son producto de las nuevas modas.
Un día molestaban los carros tirados a caballos y fueron dejados de lado, enlentecían el tránsito. Hoy se vive más rápido y todo tiene que ser al instante.

La serpentina ya no se usa más y menos el papelito picado, los “mascaros sueltos”, casi que no se ven.
Claro, hoy las plumas y el colorido es lo que el público quiere ver, seguir, disfrutar, porque es el nuevo Carnaval.

Hoy no falta el agua, ni la luz, pero claro, el costo es mayor y hay que pagarla, eso si no ha cambiado, siempre aparece algún ajuste, no queda otra. Por mientras el Carnaval continúa, la música cada vez nos envuelve más en el concierto de la misma y no queda otra que seguir haciendo volar la imaginación. Como “volaron” algunos aviones, que un día bajaron a pista y por más que hasta lo quisieron rematar, los “papelitos” quedaron revoloteando, mientras el Carnaval sigue su curso, como en la vía de la vida.

Hablando de vía, también es bueno recordar que en algún momento pasó por las mismas el “tren de los pueblos” y que no sabemos si llegó a la estación, más allá de que el Carnaval tuvo su recorrido.

Un recorrido que hacemos por los precios y los mismos que no dejan de subir, más allá que está todo controlado. Acá también cambiaron los términos, antes comprabamos tantos kilos más de arroz, hoy sube la luz, pero baja.

Así vamos, por este Carnaval de febrero que se acerca y que sigue siendo el mismo de siempre, el viejo “Carnaval del Uruguay…”, han cambiado algunas “caretas”, pero mantiene su música.