“Bicho raro” y el Circo

Se realizó el traspaso de mando y Uruguay ya vive con nuevo Presidente de la República, con lo que fue la fiesta vivida el domingo 1° de Marzo, donde los aplauso se los llevó el “Bicho raro”.

En el 2010 llegó a la Presidencia, con su manera de ser y frases que fueron formando parte del diario vivir, mensajes que para algunos estaban bien, para otros no tanto, mientras que también los que no lo compartían.

El “no sea nabo” fue aplaudido en su momento y tantas frases más, que finalmente se fueron incorporando, como mensajes bien dados.
En su momento también una tira de carne, que se llamó el asado del “Pepe”, que no era otra que en otros tiempos, también se lo ofrecía a un menor precio, más allá que lo que se podía utilizar era escaso y hasta en su momento, pero sin mayor éxito, también estuvo la lenteja.

Todo muy bien utilizado y con lo que se llama, buena propaganda, para que todo fuera transcurriendo en lo que es el “Circo” de la vida.
Siempre con su misma manera de ser y viviendo en su “chacra”, como seguramente lo hizo la mayor parte de la vida, con poco, fue ganando mucho.

Costaba entender a muchos, como un Presidente de la República no había cambiado su rutina y seguía siendo el mismo de todos los días, con su dialéctica, que podrá ser compartida o no, pero fue la que quizás cultivó de toda su vida.

En su momento se puso el saco, pero no la corbata y así fue transitando en estos cinco años, de buenos momentos, como de los otros, como en cualquier casa de familia, pero con la salvedad de que cuando se tiene el poder, las soluciones pueden llegar más rápidos, o no sentirse tanto los “chuzazos”.

Podemos decir, que fueron cinco años diferentes y que terminaron, con la entrega de la Banda Presidencial, a quien se la había entregado cinco años atrás.

Se votaron algunas leyes, algunas muy resistidas e incluso para quien esto escribe, no compartidas, pero respetadas ya que recorrieron los caminos legales y dentro de ese marco llegaron la Legalización de la Marihuana, la Ley de Aborto, entre otras, que sin duda marcaron un antes, como un después.

También es cierto que en su mandato, los aviones se “volaron” y un día llegó el Tren de los Pueblos Libres, que no dejaron buenos recuerdos, como el sueño que viene de años, que es la realización del Puerto de Aguas Profundas, que sigue sin llegar.
Todo dentro de lo que es la política y que no es sencillo, cuando de intereses se trata.

Como “viejo zorro”, cada paso dado, es algo que recoge y eso lo maneja muy bien, como cuando ¿ayudó? a un hombre de la calle, dándole unos billetes o cuando ¿levantó? a una persona que hacía dedo, entre tantas cosas, como manejar el tractor de su chacra. Todo fríamente calculado, como se decía antes.

Con su manera se fue ayer como Presidente de los Uruguayos y quedó su marca, la que la historia dirá lo bueno y malo de su gestión, pero lo que no cambió, fue justamente su manera de ser.
Ayer la gente no vivió la asunción de un nuevo presidente, sino que despidió al “Pepe”, ese “Bicho raro” del Circo de la política.