Crimen de Lola Chomnalez es el de mayor cobertura mediática de la década

 Natalia Martínez tenía 19 años el 19 de enero del año 2007, cuando desapareció luego de salir del boliche La Rinconada, en Piriápolis (Maldonado). Desde entonces, la Policía emprendió la búsqueda de la joven, cuyo cuerpo fue encontrado el 10 de febrero cerca de la Laguna del Sauce. Su desaparición, el hallazgo y la investigación del crimen tuvieron una amplia cobertura en los medios del Río de la Plata.

Los informativos de televisión le dedicaron 16.163 minutos al caso, según la empresa auditora multimedios Foco. La desaparición de la adolescete Lola Chomnalez, el 28 de diciembre pasado entre Aguas Dulces y Valizas, el hallazgo de su cadáver –dos días después–, y la investigación sobre el crimen, ya han ocupado 26.289 minutos en los informativos centrales de televisión abierta, convirtiéndose así en el crimen con mayor cobertura en informativos de televisión de la última década.

La empresa Foco atribuye la amplia cobertura mediática que merecieron ambos casos a “el síndrome de la mujer blanca desaparecida”.

“Esta expresión refiere a la mayor atención que los medios dan a los casos de personas desaparecidas cuando son mujeres, jóvenes, blancas, atractivas y de clase media o alta”, asegura la empresa que mide cuánto tiempo le dedican los canales de televisión a determinados temas.

“En los últimos años, dos trágicos casos protagonizados por jóvenes de veraneo en las costas del este parecen confirmar esta prioridad informativa de los medios”, sostiene Foco.

La cobertura de la desaparición de Lola y su muerte “acumuló 26.289 minutos de cobertura en los informativos centrales de televisión abierta con alcance nacional entre reportes, crónicas, informes y entrevistas sobre la investigación, la búsqueda, las actuaciones de la Justicia, las sospechas, las opiniones de allegados y familiares en los primeros veinte días del hecho. A esto habría que sumar la extensa cobertura del episodio realizada en los medios de la región, Brasil, Chile y particularmente Argentina, donde fue tema de portada y nota central en varios informativos y se mantiene en agenda y varias portadas de la vecina orilla al día de hoy”, sostiene el informe de Foco.

“Ambas coberturas reflejan la postura de los medios respecto al tratamiento de noticias que responden al síndrome de la mujer blanca desaparecida. En comparación, otro caso emblemático reciente, como el de la desaparición del niño Juan Ignacio Pertusatti, registra 3.683 minutos, entre una cuarta y quinta parte de lo destinado a cualquiera de los casos en que las víctimas fueron las jóvenes”, agrega el informe. Juan Ignacio Pertusatti es el niño que en 2003, a los ocho años de edad, salió a comprar un helado en Puntas de Manga y no retornó nunca a su casa.

“Analizando la contribución de cada caso a la grilla informativa de la crónica policial de cada año, se verifica que el reciente secuestro y asesinato de la turista argentina aportó 59,3% del caudal informativo sobre homicidios y secuestros. Le sigue el caso de Natalia Martínez, que conmocionó Piriápolis a principios de 2007, con una cobertura del caso que produjo 54,4% del caudal informativo sobre homicidios”.

“Un caso que tuvo amplia repercusión en el año 2008 estuvo vinculado al secuestro y posterior hallazgo del cadáver del empresario prestamista Champa Muñoz, que tuviera 24.215 minutos de cobertura informativa televisiva, respondiendo por el 22% de la información anual volcada sobre la temática. Lo descripto parece corroborar que los casos comprendidos en ‘el síndrome de la mujer blanca desaparecida’ se acercan a la cobertura del 50% de la Agenda Setting para la temática específica de la crónica policial, mientras que lo habitual para el seguimiento de los casos de desaparición de personas o secuestros con desenlace de muerte no abarca más allá del 20% de la temática homicidios”, concluye Foco.