De carne y hueso…

Pasaron los meses y días de las promesas electorales, que rápidamente en muchos casos pasan al olvido, para que la vida continúe para el común de la gente, de la misma manera que siempre.

El año pasado en plena campaña, en algún momento se habló de la baja del combustible, que finalmente no se dio por circunstancias de “mercado” y tras cartón tuvo en las últimas horas, un significativo aumento, que en definitiva lo pagará como siempre, “Juan Pueblo”, más allá de las protestas de siempre.

Todos sabemos y ya se notó en el precio de varios productos en las “góndolas”, la suba de otros precios, que después los que manejan la economía la “disfrazarán” para decir que no tenemos inflación, más allá de que los sueldos están “congelados”, pero no por el frío de invierno, sino que solamente una vez al año aumentan los mismos.

También acá quienes manejan los números, suelen decir que se acompasa y siempre se da un punto más, para la recuperación, más allá que a la hora de hacer las compras, “Doña María” sabe que cada vez lleva menos para la olla de la familia.

Pero dirán que es producto de la economía de la “región” y que el dólar subió, que el peso bajó, que habrá que ajustarse los cinturones, que no hay que ser consumistas, todo lo ya conocido en este “carnaval” que solemos disfrutar quienes ya “peinamos” algunas “canas”, que nos hace ver, que cambian algunas caras, pero seguimos esperando los cambios prometidos.

Por suerte en la parte de economía tenemos un “letrista”, que seguramente tendrá mucho para escribir sobre los verdaderos problemas de la gente, esa que nuevamente volvimos a ver revisando algún “tacho”, como para “sobrevivir” y poder seguir adelante.

Por ahí escuchamos que también subió la carne, la con “hueso” y sin el famoso “caracú”.

En esta oportunidad no tendremos la oferta de aquel famoso asado, que se le dio más prensa de lo que se podía consumir, ya que sobraban los huesos y la grasa.

Los que seguimos aguantando del “chaparrón”, también somos de carne y hueso, pero con los ojos mirando todo, como también con la memoria de quienes siguen prometiendo, pero de cumplir cada vez se acuerdan menos.

Parte de la vida que le dicen y en algún momento ya lo escuchamos de nuestro mayores, “el vivo vive del zonzo y el zonzo de su trabajo”, como también el “grande se come al chico”.

Pero con todas estas subas, por lo menos ya sabemos que en el 2019, el sueldo mínimo será de $ 19.000, que si seguimos así, ya no servirá ni de “propina” y para despedirnos por hoy dejamos esta frase.

“Divide y Reinarás”.