El gobierno quiere regular a los voluntarios.

A partir de una idea original del Partido Independiente, el Parlamento está abocado a dictar normas legales acerca de la actividad del voluntariado en el país.
La actividad de las organizaciones vinculadas a la Iglesia católica y a las entidades evangelistas, como Beraca, así como tantas otras de distintos tipos de servicio, estarán obligadas a registrar a sus voluntarios ante el ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) por la presunción de laboralidad de esos voluntarios pero esta ley, a su vez, no les asegura la cobertura de seguridad social. Y esa es una incongruencia que señala la oposición.
Desde hace décadas, con la tarea de la organización Voluntarios de Coordinación Social previa a la dictadura, la tarea de los voluntarios ha sido manejada por oenegés y otras organizaciones sin fines de lucro.
Eso hasta ahora. Está a consideración del Senado un proyecto de ley en el que metió mano el MTSS estableciendo una serie de regulaciones que, a juicio de los promotores de la idea, terminará con la labor de los voluntarios. “El voluntariado es espontáneo, no puede estar regulado”, sostuvieron a modo de resumen los que se oponen a la iniciativa.
El proyecto de ley a estudio del Senado habla de “promoción del voluntariado”, pero los partidos de la oposición no lo consideran de esa forma. Y entonces se planteó el debate en el plenario.
En su informe al plenario, la senadora oficialista Daniela Payssé explicó que este proyecto establece un marco legal, abarcativo de la actividad. Tiene tres ejes: apoyo al voluntariado como actividad que debe ser estimulada; la estructura de regulación del voluntariado y de las organizaciones; y las actividades ejecutadas por razones familiares, de amistad o de buena vecindad.
Este proyecto de ley rige para las acciones de voluntariado permanente, explicó. En la comisión se hizo un cambio. Se trata de establecer un seguro obligatorio para los voluntarios que hagan trabajos manuales en tareas de riesgo. Este agregado fue presentado por el MTSS.
En la discusión se advirtió que podía ser inconstitucional el hecho de regular el voluntariado que cumplen, por ejemplo, entidades mayoritariamente de la Iglesia católica. Payssé explicó que luego de leer un informe jurídico no solo no encontró inconstitucional ese hecho sino que al contrario, opinó que lo sería en el caso de que se exceptuara de la regulación la actividad de las entidades vinculadas a la Iglesia.
“Esta ley indica que las actividades que son permanentes en el voluntariado obligan a las entidades a registrar en el ministerio el listado de esos voluntarios. En ese caso la Iglesia católica deberá incorporar el listado correspondiente”, indicó la senadora.
“Nuestro Estado es laico y no puede reconocer ninguna religión. Por lo tanto los legisladores no pueden reconocer un estatuto especial para los integrantes del clero”, sostuvo la senadora Payssé.
Al revés.
En el debate, la senadora nacionalista Carmen Asiaín advirtió que esta ley “terminará con el voluntariado” porque es una “ley corsé”. “Vamos a ver cómo es el mundo del revés, como decía María Elena Walsh”, ironizó Asiaín.
“Los voluntarios de entidades religiosas son también habitantes de este país y son obligados a cumplir requisitos que obstaculizan, encorsetan esta actividad”, dijo.
“Se obliga a los voluntarios a registrarse en el Ministerio de Trabajo. Lo voluntario se opone al trabajo y no está regido por el derecho laboral”, recordó la senadora. “¿Por qué va a quedar bajo el contralor del ministerio?”, preguntó. “Se tienen que registrar, pero no tienen derecho a la seguridad social. Y van a tener que contratar un seguro cuando realicen un trabajo manual de riesgo”, insistió.
Dijo que otras organizaciones se verían en dificultades como Alcohólicos Anónimos, Narcóticos Anónimos, las Damas Rosadas, los clubes de baby fútbol, los liceos como el Jubilar, los merenderos, asociaciones en apoyo de los down. “El voluntariado se hace en forma anónima por opción, porque quiere prestar un servicio sin que se sepa”, advirtió Asiaín.
Luego, el senador colorado Pedro Bordaberry dijo, con ironía, que con esta ley “todos los curas de la Iglesia católica deberán registrarse en el ministerio, que todos los rabinos de la religión judía hagan lo mismo”. El voluntariado “es el objeto de cualquier iglesia”, dijo, porque su actividad “tiene carácter solidario, es de realización libre, y que se lleven a cabo sin contraprestación económica”.
A su vez, el senador Pablo Mieres, del Partido Independiente, afirmó que “estoy arrepentido de haber promovido la promoción del voluntariado en el sector privado porque para aprobar esto, mejor dejemos las cosas como están. El ministerio de Trabajo busca detrás de cada voluntario un trabajo encubierto”, advirtió Mieres.

fuente: El País