En emotivo acto: Se conmemoraron los 60 años de la presencia de la Udelar en Salto.

En la mañana de este jueves 4 de mayo se conmemoran los 60 años del comienzo del dictado de los Cursos Universitarios de Derecho de la Universidad de la República en la ciudad de Salto. El acontecimiento fue celebrado con un acto, en el que participaron estudiantes, docentes, egresados, funcionarios no docentes y representantes de la comunidad local.
Esta fecha aniversario es tomada como “el primer mojón en que la Universidad de la República se desprende de su asentamiento montevideano para entrar a ser parte de todo el país, como debe ser”, subrayó al hacer uso de la palabra el Esc. Enrique Cesio, egresado y actor clave en la década del 60 y 70, en el proceso de conformación de la sede local y la descentralización universitaria.
También integraron la nómina de oradores, el Br. Richard García en representación del orden estudiantil, Miguel Fiordelmondo por los funcionarios no docentes y el Lic. Fabián Bocchia, en representación de la Intendencia de Salto, cerrando la oratoria el Ing. Agr. Pancracio Cánepa, director de la sede Salto Udelar, Cenur Litoral Norte.
En representación del Centro Comercial e Industrial de Salto, su presidente Atilio Minervine hizo entrega al director de la sede universitaria, el obsequió de un cuadro con la fotografía de la fachada del edificio de la sede Salto.
Posteriormente se realizó un reconocimiento a dos funcionarias docentes que pasaron a retiro jubilatorio en el último año, Prof. Silvia Delgado de Facultad de Arquitectura y Prof. Silvia González de Facultad de Agronomía.

Richard García, estudiante de Facultad de Enfermería y representante por el orden estudiantil en la directiva de sede, al hacer uso de la palabra destacó el “desarrollo y consolidación académica” alcanzada por la sede, donde destacó “el logro más importante es disponer de un número importante de carreras universitarias, que permite a muchos estudiantes la posibilidad de estudiar en la región sin tener que pasar por la necesidad de trasladarse a la capital con todo lo que ello significa”.
Por su parte Miguel Fiordelmondo, funcionario no docente, destacó el hecho de ser una institución cogobernada “donde todos tenemos derecho a expresarnos y decidir”, así como “la importancia que ha alcanzado en la región, en la consolidación de carreras”, reportando estos logros “una mejor universidad para el país”.

El Esc. Enrique Cesio, celebró el aniversario en perspectiva histórica, iniciando su intervención con un tono de humor al recorrer con su vista los presentes, “somos pocos los que hemos recorrido en vivo y en directo los 60 años, quienes hemos tenido la fortuna de participar en una de las experiencias más importantes”. En tanto valoró la existencia de la sede como “el primer mojón en que la Universidad de la República se desprende de su asentamiento montevideano para entrar a ser parte de todo el país como debe ser”. Hehco que se enmarca y de lo cual agradeció “a la educación pública que nos ha permitido ser el país que somos”.
En otro orden se refirió a personas que han sido parte de este proceso, según entendió “las cosas no se hacen solas, se hacen con gente y quiero referirme al Dr. Domingo Carlevaro, como adelantado y precursor de un primer proyecto de asentamiento en el año 70”. Al que sumó a “Pedro Rivas, primer funcionario de servicios, que una vez jubilado continuaba visitando la sede”.
También mencionó al Arq. César Rodríguez Musmanno, primer director, desaparecido recientemente. Y grupalmente reconoció Cesio “a la generación postdictadura, que le dio un fuerte impulso a la sede Regional Norte”.
La suma de tantos esfuerzos ha convertido la sede en una realidad “que jamás lo hubiéramos imaginado en aquellos tiempos”. Y la actual dimensión de la sede universitaria, junto a los cientos de estudiantes y docentes, dijo “nos honran con la posibilidad de hacer de la educación uruguaya lo que es, la fuente del sentido republicano, democrático e igualitario del país”.

El secretario general de la Intendencia de Salto, Lic. Fabian Bocchia, a modo de anécdota recordó que tanto él como el intendente “Dr. Lima y varios de los integrantes del ejecutivo departamental somos egresados de esta casa de estudios”. Valorando la existencia de la sede universitaria local, como “la mayor descentralización real y democrática en la historia de nuestro país, porque descentraliza el estudio y las oportunidades y mejora el capital humano. Descentralización que no ha sido solo económica sino también cultural”.
Esta presencia ha aportado en la formación “de técnicos que ayudan a desarrollar la región. Salto no sería Salto sin muchas cosas importantes y entre ellas se encuentra la Universidad”.

Cerrando la oratorio el director Pancracio Cánepa destacó el valor del proceso en sí mismo, “60 años no es poco”. “En este camino de acumulaciones, de posibilidades y fundamentalmente de capacidades; la línea más importante es la de la inclusión social. No sólo se ha empezado a mitigar la inequidad geográfica que fue característica durante mucho tiempo en nuestro país, sino que la presencia de la Universidad aquí también ha permitido que sectores socioeconómicos que seguramente no hubieran tenido acceso de la educación superior, lo hayan podido hacer”.
Este es el valor que representa la realidad universitaria en nuestra ciudad, luego de la lucha y la movilización de una sociedad salteña que aspiraba a concretar esta realidad y que se organizó previo a ese mayo del año 1957. “Este presente es fruto de un proceso de acumulación. Hoy no estamos en una estación de destino, estamos en un mojón del camino. Camino que tiene el desafío de acumular en capital humano porque este es un país de jóvenes y hay que luchar porque tengan la mayor formación posible. En el mundo actual el desarrollo es y está en aquellos lugares donde se ha logrado que sus productos y sus servicios tengan el mayor componente de conocimiento avanzado. En este país lograr que los jóvenes tengan la mayor formación posible es un desafío nacional”.
“En este día y mirando hacia atrás se brinda el reconocimiento a quienes han escrito esta historia. Ahora el desafío es mirar al futuro, tomar la excelencia como horizonte. Excelencia que se debe construir a diario y colectivamente que marca el rumbo y que es prometedor de un futuro mejor y de 60 años mejores que los que han pasado” concluyó Cánepa.