En noches de “carnavales”…

Vamos despidiendo enero y el sonar de las tamboriles nos acerca a la fiesta de Dios Momo, la llegada de febrero para disfrutar de las noches de “carnaval”.
Un 2018 que comenzó con mucho “baile”, movimientos varios y un colorido inusual para un mes de enero, que generalmente es de una calma total, con mirada a las costas, en el tiempo de playas.
Cuando se dio un movimiento inusual en las carreteras, muchos salieron a mostrar las colas de vehículos que se iban a las playas del este, mostrando lo que parecía que la abundancia nos acompañaba y todo cambió de repente, porque con lo que fueron los anuncios de subas en las tarifas, se sabía de antemano que los precios iban a cambiar en alza en todos los artículos.
Pero además se comenzó a hablar de un atraso cambiario o el nombre que más le guste, la economía ya no tenía el “viento de cola” de otros tiempos y eso lo comenzó a sentir el ciudadano común, que es el que ve como mes a mes, se hace cada vez más difícil llegar con oxigeno, por lo que los atrasos comienzan a generar preocupación. Pero cuando el poder de compra no es el mejor, los demás sectores también comienzan a sentir la baja de sus “cajas” y todo se transforma en una “cadena”.
Un estado que cada vez parece más grande, entonces hay que “tapar” los “agujeros” y los ajustes que se hacen sentir, pero no se ve el ajuste de cinturón de todos, sino solamente de algunos, mientras que otros siguen sin bajar de un pedestal que ya no es tal.
Entonces más allá de que el “carnaval” tiene ese colorido y que febrero es para tirar de las serpentinas, la fiesta no es la esperada, sino que siguen las preocupaciones, se buscan soluciones o simplemente mirar de que “pomo” se puede sacar el “jugo” necesario para poder tener el “aire” necesario para llegar a fin de mes.
Porque en definitiva, hoy más allá de que algunos sectores piden soluciones, también el trabajador de a pie lo necesita, con ingresos que no son los esperados y donde ve como las tarifas le llevan en algunos casos más del 30% de lo que ganan, eso sin tirar “manteca” al techo.
Para mejor, con lo que es el “carnaval” que ya está en marcha, las “caretas” siguen siendo las mismas y en ese sentido la letra es la de siempre. Como que ya es una vieja y conocida, como que los cambios parece que no vendrán o habrá que ir pidiendo que “Dios Momo” nos ampare en este febrero, que seguramente será de un “baile” constante. Ojalá que cuando se logre alguna luz, la sonrisa nos contemple o todos y que nos se “nos piante un lagrimón”, en nuestra cara ya no maquilladas, sino cansadas de tantos cuentos. Que en noches de “carnavales”, dejen la “careta” de lado y llegue el “letrista” que encuentre la “tonada” que nos permita un Uruguay mejor.

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