En tiempos de grandes “perlas”

En tiempos donde no es sencillo sobrevivir y cada vez más complicado poder llegar a fin de mes, para aquellos que le salen a las ocho o más horas diarias. En algún momento nos señalaban que cuando llegaron los conquistadores, nos cambiaron “espejitos de colores”, por el “oro” o las riquezas que tenía esta región y de distinta manera fuimos criados de una manera, donde lo más importante era sumar para poder lograr lo mejor para la familia. Los años que nos pasan a todos y vaya si nuestro país es rico en cuanto a diferentes ideas o partidos políticos que nos han gobernado. La vida no ha ido enseñando y poniendo a prueba a cada uno de nosotros, más allá de quienes han tenido la posibilidad de gobernar, que el gran secreto pasa por lo que cada uno de nosotros puede llegar a hacer, para llevar adelante un modo de vida. Fueron cambiando los momentos y la historia nos ha puesto en más de una oportunidad a prueba, donde cada uno a lee o analiza a su manera. Pero la gran realidad siempre pasa y seguirá pasando detrás de las economías, que son en definitiva las que dominan al mundo, por lo que nuestro país no es una lista. Siempre soñamos con encontrar algún tesoro de “perlas”, pero todo pasa por como se pueden repartir las mismas y por ahí nos damos cuenta que por más que uno quiera, no alcanza para todos, entonces siempre habrá alguien que no llegue al reparto. Hoy la economía de nuestro país no está pasando por un buen momento y para eso basta con ver los números de lo que cuesta hoy una canasta familiar, con lo que son la inmensa mayoría de los sueldos, con solo hacer las sumas, restas, multiplicaciones o divisiones necesarias, nos damos cuenta que las “perlas” no alcanzan la misma magnitud para todos. En el mundo de las matemáticas, dos más dos son cuatro y por más que intentemos que nos permita llegar a seis o más, de no sumar nuevos números, será imposible lograr los objetivos. Mientras tantos, los “espejitos de colores” continúan en estos tiempos y las “perlas” ya no están más escondidas como tesoros, sino que por más que busquemos repartirlas entre todos, las mismas no alcanzarán. Los números, esos que generalmente nos permiten ver la realidad, muestra que para aquellos que hoy ganan entre $ 10.000 a $ 25.000 que son la amplia mayoría de los uruguayos, están muy lejos de lograr estar a la altura de una canasta básica, que ronda los $ 80.000 para una familia. Por lo tanto, en tiempo de grandes “perlas”, habrá que seguir buscando el tesoro escondido de aquellos que creen poder tener un futuro mejor, mientras tantos los años pasan y las soluciones que parecían tan cercanas, siguen estando cada vez más lejos para la inmensa mayoría.