En tiempos de recuerdos

La vida que pasa, los años que transcurren y la historia que cada uno escribe va quedando atrás.

Agosto en nuestro país es el mes de la Nostalgia y cada 24 de agosto se celebra la Noche de la Nostalgia, para recordar los mejores momentos de nuestra juventud, o de otros tiempos. Arrancó con mucha música y bailes, que poco a poco fue ganando espacios, para transformarse en un clásico, donde mucha gente espera este día para recordar viejos tiempos.

Se dice que es una noche donde mucha gente vuelve a salir y recorrer los lugares que alguna vez frecuentó, recordar viejas melodías, la música que los hizo bailar, entre otros.

Es realmente un mes donde los recuerdos afloran y la nostalgia nos va invadiendo, para transformarse en ese algo tan especial. Aparecen en la redes fotos viejas, el recuerdo de letras musicales viejas y un desfile de cosas que nos hacen retroceder en el tiempo, más allá que son años vividos, pero no se pueden recuperar.

La Noche de la Nostalgia es especial y más allá que en definitiva, son los jóvenes lo que ganan los distintos espacios, permite a los más veteranos, también recorrer su propia historia. Pero además de la música, agosto es un mes para recordar el tiempo transcurrido y los cambios que se han producido para aquellos que hoy pasamos los 50.

Que nos van a hablar de “nostalgia”, cuando de repente casi sin darnos cuenta pasamos de la “spica” como único instrumento para seguir las alternativas de los partidos de fútbol, a las imágenes que primero fueron en blanco y negro, para finalmente mostrarnos todo el color.

Con la noticia que llega al instante, sin importar el punto donde se dan los acontecimientos y hoy en un aparatito telefónico, sabemos lo que ocurre en la otra parte del continente.

Si pasamos de un gobierno a otro casi que sin darnos cuenta, esperando que llgaran los cambios prometidos y con el correr de los años no vamos dando cuenta que nada es como se anuncia, como tampoco es para siempre.

Casi sin darnos cuenta vemos comos los “versos”, cada uno le pone su música y el grueso de la gente sigue esperando las soluciones, cuando la realidad es que cada uno tiene que buscar las suyas, en un mundo donde nadie te regala nada.

Hoy con distintos colores, nos siguen cambiando espejitos y como todo transcurre tan rápido, casi no nos damos cuenta que la vida es ese regalo que nos permite cada tanto, mirar hacia atrás, con un dejo de “nostalgia”, recordar cada paso que damos, algunos firmes, mientras que también otros tantos en falso.

Pero lo importante en cada uno, es que justamente nos dejemos ganar por la nostalgia y que no todo lo bueno está en un lado, como lo malo en otro, sino que según como se lo mire, o donde nos encuentre parado, nos puede favorecer o no.

Disfrutemos de cada momento, que generalmente es único e irrepetible, mirando con optimismo el futuro de cada uno y poder dejarnos ganar en algún momento por la “nostalgia”.