Esperemos dijo “Lemos”…

Como cada cinco años, se cumplió el cambio del Legislativo uruguayo, que tendrá la responsabilidad de tratar de llevar lo mejor para los orientales, en el período 2015 – 2020 y que en su gran mayoría lo vemos cada cinco años recorriendo el país.
La Cámara de Representantes asumieron los 99 diputados, de los cuales 50 pertenecen al Partido de Gobierno, el Frente Amplio, 32 al Partido Nacional, 13 al Partido Colorado, 3 al Partido Independiente y 1 a Unidad Popular.
Por su parte también asumieron los 30 Senadores, que son 15 del Frente Amplio, 10 del Partido Nacional, 4 del Partido Colorado y 1 del Partido Independiente, mientras que cuando asuma Tabaré Vázquez la presidencia, se sumará Raúl Sendic al Senado, para quedar con 16 votos.
Algunas caras nuevas y también situaciones que se dieron, como la llegada del Diputado por Artigas Mario Ayala que lo hizo al galope en un caballo, el hombre de Alianza Nacional del Partido Nacional, reclamando una mirada más profunda al interior del país.
Sobre este punto, mucho se ha hablado, de la descentralización, que cada vez está más lejos y todo centrado en la capital, incluso los temas que se miran desde esa óptica, dejando de lado muchas veces los inconvenientes de las ciudades, como regiones del interior profundo.
Por Salto asumieron tres diputados, dos del Frente Amplio, el Dr. Andrés Lima que repite, Manuela Mutti y Cecilia Eguiluz por el Partido Colorado, mientras que por el mismo partido, asumió como Senador, Germán Coutinho.
Se mantiene en cuanto a la Cámara Baja la misma representatividad y como siempre ocurre, los grandes temas, o proyectos serán muy difíciles llevarlo adelante por nuestros representantes, en beneficio a nuestra comunidad.
El país continúa siendo concentrado en la capital y algunas ciudades cercanas, mientras que la realidad al norte, siempre es diferente, tan es así que muchos políticos la recorren una vez cada cinco años, cuando vienen a pedir el voto, mientras que después es muy difícil de verlos.
Pero como cada cinco años, la ciudadanía renueva la esperanza y los sueños, de los cambios que se prometen, que en algunos casos se concretan, mientras que otros seguirán esperando.
Una realidad que cada vez se da más, es la división, no sólo de ideas, sino que también de que los logros, cada vez quedan más en el sur y el norte sigue esperando por distintas promesas, que siguen sin concretarse, cada vez más lejanas.
Pero nace un nuevo período y nos acordamos de algo que nos decían los “viejos”, cuando no quedaba más que esperar, ya que las promesas de mantenían, pero no se cumplían, como en estos tiempos.
Esperemos dijo “Lemos”…
Total cinco años pasan rápido y lo único que seguimos viendo, son los que están con la “sartén por el mango”, que suman años, que a pesar de pasar los 70, no se jubilan, sino que de una u otra manera, “siguen prendidos a la teta”.