Ex presos de Guantánamo no logran adaptarse

Tras pasar casi diez años encerrados en una prisión, ahora con la incertidumbre de vivir en un país desconocido y alejados de sus familias. De los seis refugiados, cuatro son sirios, uno palestino y uno tunecino, donde estos dos últimos por problemas de convivencia habían pasado a vivir a un hotel, abandonando la casa prestada primariamente. Otro de los refugiados, viajó a Buenos Aires a solicitarle al gobierno argentino refugio para sus compañeros que aún continúan en la Cárcel de Guantánamo.

Abu Wa’el Dhiab, quien había atravesado una huelga de hambre, se encuentra al borde de ser intervenido por una cirugía, dadas las complicaciones que se generaron en su sistema digestivo. La mayoría de los refugiados abandonó sus clases de idioma español y finalmente ninguno acepto un puesto de trabajo, donde se habían puesto a las ordenes empresas del rubro de la construcción, agropecuaria e incluso una joyería del medio.