José Mujica: “Ojalá tengamos serenidad para aprender con el dolor de otros, si olvidamos el dolor nuestro”

mujicaEl presidente José Mujica sostuvo en su audición radial que el terrorismo internacional no “nació por generación espontánea” sino que es producto del “aplastamiento” que occidente hizo de varios pueblos en otras partes del mundo.

Recordó la guerra contra el terrorismo lanzada por George W. Bush luego de los atentados del 11-S y las acciones emprendidas contra Irak y Afganistán, entre otros países.

“El fanatismo criminal que estamos viendo ahora no se justifica bajo ningún concepto, pero es bueno explicarse por qué ocurre” afirmó el mandatario en su audición de M24.

El presidente enfatizó que “hay hechos que son injustificables”, pero que se pueden explicar en un proceso histórico que generó “estos fanatismos que hoy nos estrujan”.

“El mundo central hoy está en vilo ante el peligro de actos de terror, ejecutados por formas fanáticas, blandiendo claves de carácter religioso en el marco de su fanatismo”, apuntó Mujica. También recordó “la era de Bush, las dos invasiones aplastando a Irak y, aún antes, una guerra interminable fomentada por Occidente entre Irán e Irak”, así como el proceso de Afganistán, “que terminó construyendo a Al Qaeda y el movimiento talibán”, “el saqueo desmesurado” de Libia y “las famosas primaveras árabes terminadas en más de lo mismo o peor”.

“Cuando ha habido millones de personas que se sintieron aplastadas, puede que surjan ahí, de ese aplastamiento, resistencias fanáticas de carácter extremo que hoy están presentes por aquí y por allá, particularmente en Europa”, sentenció.

“Es obvio que estos fanatismos merecen rechazo y deben ser combatidos, pero es casi seguro que tenemos que aprender esta lección: fue demasiada la prepotencia, la imposición, el aplastamiento, porque hay que encontrarle la explicación”afirmó.

“¿Es que esto surgió por generación espontánea o es la culminación de un proceso fatídico de la increíble prepotencia de Occidente en determinados momentos?”, se preguntó el presidente.

“Lo cierto es que deja un gusto amargo y una lección. Todos tenemos que aprender a convivir en un mundo que tiene cosas diferentes”. Para el futuro del hombre es indispensable “una nueva religión, la religión de la tolerancia con lo que es distinto, pero naturalmente no puede haber unos que sean tolerantes y otros que sean prepotentes”.

“Ojalá tengamos serenidad para aprender con el dolor de otros, si olvidamos el dolor nuestro”, concluyó Mujica.