La bandera flamea y es de todos

El agro salió a la calle, ya no sólo se lo ve en el campo y las solicitudes que se realizan son parte de una realidad, que muchos no quieren ver, pero que la realidad las va mostrando.
El agro es un problema mucho más profundo de lo que muchos creen y es necesario prestarle atención, porqué en nuestro país es la parte más importante de la economía, que lejos está de algunos comentarios que nada aportan, como lo son las 4 x 4.
Los costos cada vez más elevados, buscar la inserción internacional y una mayor competitividad es lo necesario, para los productores que salieron a las rutas para mostrar su disconformidad con lo que son cada vez más los impuestos, como los costos fijos con la suba de las tarifas.
El trabajo de campo, es el trabajo de muchas personas, que van desde los pequeños, medianos y grandes productores, que ven como la rentabilidad es cada vez más escasa, con muchos que van cerrando los mismos, con lo que significa en cuanto a la pérdida de trabajos, que no sólo está en la producción, sino en terceros que también son parte.
Los tractores salieron del campo, para salir por las rutas e ingresar en distintas calles de la ciudad para mostrar su disconformidad, donde como siempre la movilización despierta aquellos que están a favor y de los otros que siguen aplaudiendo para una tribuna que cada vez es menor.
Quizás lo que muchos no ven y que sin duda es preocupante, que también se ha ido perdiendo la confianza en aquellos que son parte de un mismo país, que en algún tiempo se unieron para salir a protestar, pero que hoy se alinean a quienes están en el poder, pero que no dan respuestas satisfactorias.
No sólo la gente del campo comenzó a movilizarse, sino también muchas otras ramas de trabajadores, que cada vez ven como el dinero no alcanza para lo necesario y que gran parte de sus sueldos se van en impuestos, además de las facturas públicas.
Si a esto le sumamos un alquiler, la salud y lo básico que es una buena alimentación, lejos estamos de poder contar con lo necesario, entonces las protestas se van incrementando en otros sectores.
Los números que cierran, son solamente aquellos que detrás de un escritorio siguen mostrando a su manera que la economía marcha bien y la realidad de “Juan Publo”, hoy es totalmente otra.
La gente se ha cansado de que le sigan “vendiendo espejitos de colores” y quiere respuestas para una situación que es realmente preocupante en varios sectores de nuestra sociedad.
La bandera uruguaya flamea para todos los que vivimos en este país y es tiempo que más allá de las diferencia, algunos bajen de la soberbia, para meterse en lo que son los tiempos de todos los uruguayos.
La lucha no es sólo del campo, sino que de todos los que vivimos en este país y que esto sirva para unir soluciones, no seguir devidiendo al grito o para aplaudir para la Tribuna.