La verdad de las urnas dio paso a la verdad de los números, Por el Dr. ÁLVARO LIMA.

Los compañeros de la Agrupación Humanista Armando Aguirre Lista 888 desde todos los rincones del municipio, desde la Junta Departamental que preside el amigo Martín Pertusatti nos asombran todos los días. “No hay jabón líquido, no queda detergente, no tenemos crédito en tal empresa”, es el pan de cada día.
Sobre esa estructura funcionó una intendencia a la deriva que llegó a su fin con la lógica de vivir de fin de semana todos los días. La tristeza es doble. El estado de deterioro en que quedó todo por un lado, y que hayan convencido, con un aparato propagandístico como nunca se vio en Salto, a casi cuarenta mil salteños. Por suerte el enorme esfuerzo del Frente Amplio llegó para parar este despilfarro sin nombre.
Los funcionarios lo saben, no tienen hojas para imprimir, no hay boletos, chapas matrículas, repuestos, combustible, no hay nada. Todo parado no solo por falta de dinero, que no lo hay, sino por falta de crédito. La intendencia quedó no fundida, sino re fundida. Porque se le ha cortado el crédito por adeudos de meses o más. Así y todo en la campaña trataron de tapar todo y éramos pocos los que marcábamos el deterioro. Claro que el deterioro era mayor de lo esperado y solo la verdad de la urnas dio paso a la verdad de los números.
Es bravo vivir así porque la Intendencia siempre fue una palanca de desarrollo que sirvió a múltiples actividades, sociales, gremiales, productivas, educativas. Hoy está todo cortado por la realidad que conocemos.
Cabe preguntarse los planes de esta gente que se fue cuáles eran. Si son “el escudo de los débiles”, pobres débiles.
Conviene separar la hojarasca, en Salto gobernaron los tres partidos políticos en los últimos años, y el deterior total llegó de manos de la gente que se fue. Hubo antes gobiernos del Partido Nacional, tres de Malaquina del Partido Colorado y uno del Frente Amplio. Nadie, pero nadie, en crisis graves o gravísimas llevó a esto. La destrucción total, el despilfarro a manos llenas, el gobernar pensando que todos los días es viernes y arranca la diversión.
Se terminó, llegó un gobierno que no es de fin de semana, como han dicho dirigentes de nuestra querida fuerza, sino que llegó un gobierno de lunes, que prioriza el trabajo.
Da gracias como ahora salen como si nada hubiera pasado los responsables del desastre a decir que habría que hacer esto y aquello. Es para consumo de fanáticos, pero llama la atención el rostro de piedra de cierta gente. Casi que son funcionales a nuestro proyecto, decir tantas sandeces en un rato genera hastío y le quita vuelo a quienes ejercen tamaña barbaridad.
De todas maneras debemos pensar que el sistema democrático debería curarse en salud con gente como esta. Hemos tenido discrepancias con blancos y colorados, con independientes e incluso dentro de nuestra fuerza. Pero lo de esta dirigencia que gobernó Salto es de asombro. En ese marco cabe recordar que empezamos a pagar las cuentas de la fiesta que pasó.
Y por suerte terminó.-