Pasos en confianza (por el Dr. Álvaro Lima) Baluarte Progresista Lista 800. FA.

Las implicancias de la actual administración de gobierno departamental, en el devenir de tierra adentro habían sido esbozadas la semana anterior con esa consolidada sintonía de esfuerzos. La empatía con las demandas de las cuarenta y dos localidades diseminadas por la geografía de Salto; siempre impulsan a ir por más.
Son notorias, además, las acciones en cuanto a planes y ejecuciones, desde la iniciativa y apoyo de la propia Intendencia para con los municipios y equipos de trabajo de la ruralidad salteña. Y en esa ocasión, dábamos cuenta de que se desarrollaba una gira por Mataojo y Colonia Lavalleja liderada por el jefe comunal, los alcaldes y vecinos de la zona.
Bien podemos enmarcar algunos hitos inolvidables para los pobladores del centro de los recursos. Postergaciones generacionales, que hoy muestran otra realidad.
Disfrutable y compartible con quienquiera avecinarse. Bastará con observar para constatar el entusiasmo de una porción importante de la ciudadanía de nuestro suelo.
El Paso Nuevo sobre el río Arapey se perdía en la desolación. Pasaron setenta años para que Colonia Lavalleja y Mataojo alcanzaran la fusión del encuentro, con la construcción de un puente en hormigón; recientemente inaugurado.
El mismo que unirá el camino desde Guaviyú de Arapey hasta Paso de la Herrería. Conectividad asegurada en un recorrido aproximado de treinta kilómetros que acorta distancias y estrecha afectos con imágenes.
A mitad de puente, la inauguración trajo el encuentro que hermanó a los dos municipios, a los productores, a los vecinos, a los escolares y en los recuerdos; a quienes ya nos están.
La intendencia aportó funcionarios y maquinaria, Mataojo materiales de construcción, Lavalleja máquinas y personal. Pero queremos destacar el aporte valioso de los productores que destinaron unos 366.000 pesos para la compra de unas doscientas bolsas de portland.
Esto último no debe de cruzarse por alto. Es significativo el gesto del sector productivo, pero mucho más lo es una constatación: ello demuestra cabalmente; la recuperación de la confianza en el ejecutivo departamental.
Cuando se trabaja en base a un orden prefijado, se plantean metas a conquistar y se es racional en el manejo de la economía del Departamento; se recupera la credibilidad.
El trabajo y el esfuerzo dignifican. Estar siempre recorriendo los cinco mil kilómetros de la geografía rural, mano a mano con las comunidades; trae la compenetración con los objetivos y anhelos de un tiempo nuevo por nacer.
Y éste equipo de gobierno, el de la capital salteña; también lo es de los pueblos y caseríos situados un poco más allá, en todas las direcciones cardinales de los algo más de catorce mil kilómetros al cuadrado.
Es un inmenso reconocimiento que hemos sabido escuchar y recibir, en cuanta ocasión disfrutable que significa andar de gira. El haber realizado lo que antes se dijo que se iba a hacer, volver donde antes se estuvo; es un paso de confianza.
La buena gestión comenzó a cruzar el Paso Nuevo, en buena hora. La población agradecida al igual que las autoridades de acá y del tercer nivel de inclusión: el de los municipios. Y a decir verdad, estamos reconfortados. Por ellos, por Salto.