Se complica de 12 a 20

El trabajador y la gente común es el que más siente el cambio, sobre todo porque generalmente los mismos producen desórdenes en los hogares más humíldes, eso a los que siempre se dice que se van a atender.

Para muchos, quizás ha pasado desapercibido el tema, porque todo es tan rápido, que nos olvidamos prontamente de los mismos, porque siempre aparece otro y así transcurre la vida.

Ustedes se preguntaran que tiene de complicado lo de 12 a 20, podría ser un horario de trabajo de ocho horas y que justamente cierra de manera justa.

Pero no es por el tema horario, ni siquiera un resultado de un juego de azar, más allá que para muchos pueden resultar números lindos y en cuanto a los mismos, son los que marcan la vida cotidiana de todos.

Los números nos pueden hacer feliz de acuerdo a como se los mire y en otras preocuparnos, sobre todo cuando se trata de costos.

Pasó la campaña electoral y ya con nuevos gobernantes en las comuna, lo primero que observamos son que las promesas, muchas veces, como decían nuestros abuelos, “se las lleva el viento”.

Algo de esto pasó en nuestra ciudad y uno de los temas que estuvo en el “tapete” en la campaña, fue el precio del boleto de ómnibus de las líneas municipales.
En la anterior administración se había prometido bajar a $ 6 el mismo y se cumplió, se lo mantuvo por todo el período.
En esta campaña, se anunció que se lo bajaría a $ 5, mientras que desde el hoy partido de gobierno, anunció que lo mantendría a $ 6, pero a las pocas horas de asumir todo cambió y el mismo pasó a $ 10.

En lo que fue la la fiesta de asunción al cargo, escuchamos un encendido discurso del Vice-Presidente de la República, donde señalaba que se iba a trabajar y ayudar a los más necesitados, a los “pobres”, cuando en realidad desde nuestro punto de vistas son personas que trabajan, que el sueldo o lo que ganan no les da para tener las condiciones, que otros si las tienen.

Días pasados, justamente charlábamos con un trabajador y nos decía:

“a mi se me complica algo más el boleto más caro, ya que antes con $ 12 iba a trabajar y también volvía. Hoy para hacer lo mismo, tengo que tener $ 20, lo que por día significan $ 8 más, $ 48 por semana y alrededor de $ 200 por mes, pareciera que no fuera mucho, pero mi sueldo se mantiene igual”.

Ahí nos dimos cuenta el significado del aumento del boleto, porque para lo que a algunos les parece poco, para muchos trabajadores es un aumento importante y sobre todo porque los números es para una sola persona, pero si le sumamos al grupo familiar, las cifras se incrementan.

Y así seguramente muchos hogares, de los más complidos, tuvieron un costo importante en sus “flacos” bolsillos, más allá que algunos números oficiales señalen que cada vez se gana más o que los sueldos crecen, lo que en definitiva en la realidad es muy distinto.

Para los trabajadores salteños y la familia que utiliza el ómnibus como transporte, ya tienen que pensar como hacer para seguir viajando, ir a trabajar, estudiar o otros lugares, contar con mayor dinero para hacerlo, mientras que los ingresos siguen siendo los mismos.

Los números, esos que hacen felices a los de arriba y los de “abajo” seguimos pagando su precio, mientras las promesas quedan de lado.

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