Se realizó la primera Asamblea General del nuevo Parlamento

A la hora 19:00 del domingo comenzó la primera Asamblea General del nuevo Parlamento. Luego, la sesión fue levantada por la senadora Lucía Topolansky y se invitó a los nuevos legisladores a las afueras del Palacio Legislativo para el desfile del Batallón Florida.
Por cuestión de incompatibilidades, Mujica, de 79 años, retrasará su entrada a la Cámara Alta como líder del sector más votado, Movimiento Popular del Pueblo (MPP), hasta que su sucesor, el presidente electo Tabaré Vázquez le releve oficialmente a cargo del Gobierno del país, el próximo 1 de marzo.

Así, Topolansky, de 70 años, cumplió nuevamente la función de primera senadora, que ya ejerció durante la pasada legislatura (2010-2015), lo que la convirtió al comienzo de la misma en la primera mujer en presidir el Senado en Uruguay.

Topolansky dirigió la ceremonia de asunción de los 30 senadores elegidos en las elecciones del pasado 26 de octubre, a la espera de que el vicepresidente electo, Raúl Sendic, asuma la presidencia del Senado dentro de 15 días.

Fuertemente ovacionados por sus familiares desde las barras, los nuevos senadores renovaron la mayoría en la Cámara Alta de la coalición de izquierda Frente Amplio (FA), al ocupar 15 de las 30 bancas, que serán 16 cuando se incorpore Sendic, presente, como público, durante la ceremonia.

Además del FA, contarán con representación el Partido Nacional (PN), con diez bancas, el Partido Colorado (PC), que ostentará cuatro y el Partido Independiente (PI), que se estrenará en la Cámara alta con un escaño.

Entre los senadores de la oposición, figura por primera vez el dirigente blanco Luis Lacalle Pou, de 41 años, quien se disputó, contra Tabaré Vázquez, la Presidencia del país sudamericano en la segunda vuelta electoral del pasado 30 de noviembre.

Por otra parte, en esta ocasión, el hito histórico reside en la llegada al Senado de la primera legisladora transexual, la abogada Michelle Suárez, suplente del senador frenteamplista Marcos Carámbula, que la permitirá ocupar la banca para debatir asuntos sobre diversidad sexual y discriminación.

“Si bien se puede pensar que se ocupa el puesto pionera en algo, también es el triste honor de ser la primera”, dijo a Efe Suárez, quien aspira a no ser “un caso único”.

El resto de la ceremonia, de gran brevedad, discurrió con la respetuosa concordia democrática que caracteriza a Uruguay.