Tirando las cartas

En un mundo tan rápido y que hoy vive mayormente “prendido” a las redes sociales, muchos juzgan a juzgar, como también juegan a jugar.
En el juego de palabras existe una realidad, donde cada uno cree o plantea su razón, según su mirada o proyecto político que sigue a ciegas y que dentro de cada uno, no está mal. Pero no todo es negro o blanco, entre medio puede aparecer un gris o algún que otro color, porque de eso se trata, cada cual tener su mirada y tratar de defenderla dentro de las reglas de juego. Se han dado temas que han llevado a que se ataque a una persona por el simple acto de hacerlo o mostrar lo que a uno le parece bien y por ahí nos olvidamos que vivimos en un país que se rige por su Constitución.
Para resolver cada uno de los inconvenientes, es que existe la Constitución y la Ley, la Justicia a esa tan criticada, siempre dependiendo de cual será su dictámen, si me gusta a mi o no. Pero también en ese caso existen los caminos a seguir, donde cada ciudadano tiene sus derechos y también sus obligaciones, que las cumplirá de acuerdo a sus posibilidades. Pero la Justicia no puede actuar al grito del que lo hace más fuerte y dentro de la misma ver su accionar, como también se controla. No es un juego como en el “truco”, que para intentar sacar alguna ventaja, puedo mentir la seña del bastillo y tratar de hacerlo dudar al contrario. La Justicia es el ámbito que tenemos para resolver los problemas y más allá de como se la mire, debemos de confiar en ella, caso contrario estamos dudando de todo, lo que no está bien. Incluso hasta de nuestros propios gobernantes, que son quien promulgan la Leyes con las que nos regimos y convivimos el día a día, se podrá o no estar de acuerdo, pero debemos acatar cada fallo, porque como decimos, siempre uno lo mirará de una manera, mientras que para otro será diferente. Pero eso está en cada uno de nosotros y no está mal pensar diferente. Lo que tenemos la obligación que pensar o tener una mirada diferente no nos hace distintos a otra persona, sino que seguimos teniendo los mismos derechos y obligaciones, por lo tanto en ese camino nos tenemos que mover. Pero hoy el juego es tratar de sacar esa ventaja y llevarla para nuestro rincón, entonces poco importa los códigos con los que nos movemos. Hoy estamos cambiando “piedra por piedra” y ese camino nos llevará a una división mucho más grande, que nadie sabe como puede terminar. Los caminos recorridos en algunas redes no es el mejor, sino que los mismos se deben y tienen que definir en los corectos, donde cada uno tiene sus derechos. Hoy no es tirar las cartas, barajar y dar de nuevo, no tratar de sacar ventaja con alguna mentira o una guiñada, sino que el juego lo podamos disfrutar, pero dejando que una vez que culmine, aceptar al ganador. No nos olvidemos que en definitiva, todos somos seres con los mismos derechos y obligaciones, que el camino para resolver las cosas ya lo tenemos. No nos dejemos ganar por el show o el “circo”. Dejemos que hable la balanza, que es la única que dará el peso exacto.